El único representante estadounidense que permanecía en la sala salió del recinto cuando Masoud Pezeshkian acusó a Estados Unidos e Israel de terrorismo y afirmó que Irán actuaba en defensa propia.
23 de septiembre de 2026 |
El único representante de la delegación de Estados Unidos que permanecía en la sala de la Asamblea General de las Naciones Unidas abandonó el recinto este miércoles durante el discurso del presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, quien respondió a las acusaciones formuladas un día antes por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Pezeshkian intervino durante la semana de Alto Nivel de la 81.ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, en medio de las fuertes tensiones entre Washington y Teherán. Durante su discurso, rechazó la descripción de Irán como un Estado terrorista y sostuvo que su país es víctima de acciones que calificó como terrorismo.
“Quienes son terroristas y forman a terroristas nos describen a nosotros como tales. Nosotros no hemos hecho más que defendernos, no somos terroristas”, afirmó el presidente iraní, en referencia a las declaraciones realizadas previamente por Trump.
El mandatario iraní también mostró fotografías de víctimas de los ataques registrados durante el conflicto. Entre ellas presentó imágenes de estudiantes fallecidos tras un bombardeo contra una escuela femenina de Minab, en la provincia de Hormozgán, y material relacionado con un ataque ocurrido en la ciudad de Lamerd.
Pezeshkian responsabilizó a Estados Unidos e Israel por estos ataques y sostuvo que ambos países no habrían respetado las normas internacionales. Estas afirmaciones forman parte de la versión expresada por el Gobierno iraní sobre el conflicto.
En ese momento, el representante estadounidense que permanecía en el recinto se levantó y abandonó la Asamblea, mientras continuaba la intervención del presidente iraní. Medios internacionales también reportaron que la delegación israelí no participó en el discurso de Pezeshkian.
Respuesta a Donald Trump
Las declaraciones de Pezeshkian se produjeron un día después de la intervención de Donald Trump ante la Asamblea General. Durante su discurso del martes, el presidente estadounidense planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán o, en caso contrario, adoptar medidas militares contra la República Islámica.
Trump afirmó que debía tomar una decisión entre llegar a un acuerdo que permitiera a Irán reconstruirse o “aniquilar” a la República Islámica, según lo recogido por medios internacionales.
La intervención de Pezeshkian estuvo marcada por la respuesta a esas declaraciones. El presidente iraní presentó a su país como víctima de la confrontación y defendió la actuación de Teherán como una respuesta a las acciones militares de Estados Unidos e Israel.
Al mismo tiempo, el mandatario iraní dejó abierta la posibilidad de recurrir a la diplomacia. Pezeshkian afirmó que Irán extiende sus manos hacia el mundo y llamó a la cooperación, aunque insistió en que su país no aceptará someterse ante las presiones militares o económicas.
El presidente iraní también abordó la situación del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio internacional, y sostuvo que Teherán no permitirá que ese paso marítimo sea utilizado para acciones que, según su Gobierno, incrementen las hostilidades contra Irán.
El intercambio de declaraciones entre Trump y Pezeshkian se produce mientras continúa la confrontación militar entre ambos países y en un escenario en el que, pese a las amenazas y acusaciones cruzadas, también se mantienen referencias a una eventual salida diplomática.
La Asamblea General de la ONU se ha convertido así en uno de los principales escenarios públicos para las posiciones de Washington y Teherán, con ambos gobiernos exponiendo ante la comunidad internacional sus respectivas versiones sobre el conflicto y sus condiciones para avanzar hacia una eventual negociación.





