El presidente Abelardo de la Espriella ordenó reforzar la presencia militar y policial en la ciudad tras ataques contra comerciantes, vehículos incendiados y amenazas atribuidas a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
22 de septiembre de 2026 |
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó este martes la militarización de Santa Marta, en el departamento de Magdalena, luego de una jornada marcada por hechos de violencia, amenazas a comerciantes y transportadores y la quema de vehículos, en medio de una ofensiva de las autoridades contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
La decisión fue anunciada después de que varias zonas de la ciudad amanecieran con poca actividad debido a las amenazas de un denominado “paro armado”, atribuido a las ACSN. En Colombia, este término se utiliza para describir restricciones forzadas a la movilidad, el transporte y la actividad comercial impuestas por organizaciones armadas.
La situación se desencadenó tras un operativo de las fuerzas de seguridad en el que fueron abatidos integrantes de las ACSN. Entre ellos se encontraba José Luis Pérez Villanueva, alias “Cholo”, señalado por las autoridades como segundo cabecilla y uno de los responsables de las finanzas de la organización. Según la Policía, el grupo estaría vinculado con el tráfico de drogas hacia Centroamérica.
Tras el operativo, se registraron ataques contra establecimientos comerciales y vehículos. También circularon videos en redes sociales que muestran a hombres armados desplazándose en motocicletas y disparando contra negocios que permanecían abiertos, además de vehículos incendiados en algunas vías de la ciudad. Estos registros fueron difundidos en medio de la situación de orden público y forman parte de los hechos reportados por las autoridades y medios locales.
“Estos delincuentes pretenden incendiar gran parte de la región Caribe, empezando por Santa Marta, donde han amenazado a comerciantes, a pobladores y transportadores”, afirmó De la Espriella en una declaración difundida durante la jornada.
Horas después, el mandatario confirmó la decisión de militarizar la ciudad y anunció que las fuerzas del Estado reforzarían las operaciones contra las estructuras criminales.
La Policía incrementó su presencia en las zonas comerciales de Santa Marta mediante unidades especializadas contra la extorsión y fuerzas especiales. A su vez, tropas del Ejército fueron desplegadas en la carretera que conecta la ciudad con La Guajira.
La Alcaldía de Santa Marta también adoptó medidas ante las alteraciones del orden público. Mediante el Decreto 431 del 21 de septiembre, se suspendieron durante el martes las actividades académicas en instituciones educativas oficiales de zonas como Guachaca, Bonda, Minca y Once de Noviembre. Asimismo, se estableció durante 24 horas una restricción para la circulación de acompañantes o “parrilleros” en motocicletas en las vías públicas y privadas abiertas al público del distrito.
Las ACSN, grupo de origen paramilitar con presencia en la Sierra Nevada de Santa Marta y zonas del Caribe, son señaladas por las autoridades de obtener recursos mediante actividades como el narcotráfico y la extorsión. Su área de influencia se extiende hacia sectores del departamento de La Guajira, fronterizo con Venezuela.
La crisis ocurre pocas semanas después de la llegada de De la Espriella al poder. El mandatario ha planteado como uno de los ejes de su política de seguridad el combate contra organizaciones ilegales vinculadas al narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
Con la militarización de Santa Marta, el Gobierno busca recuperar el control de las zonas afectadas y garantizar la movilidad y las actividades de la población, mientras continúan las operaciones contra las estructuras armadas que operan en la región Caribe.





