La entidad ajustó a la baja su estimación para 2027, de 3.4% a 3.2%, debido al impacto más prolongado del fenómeno El Niño en sectores como la pesca y la agricultura.
15 de octubre de 2026 |
El Instituto Peruano de Economía (IPE) mantuvo en 3.3% su pronóstico de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del Perú para el 2026. Sin embargo, revisó a la baja su estimación para el próximo año, al pasar de 3.4% a 3.2%, ante los efectos que tendría el fenómeno El Niño sobre las principales actividades productivas.
Según las nuevas proyecciones, el dinamismo de la inversión privada contribuiría a sostener la expansión económica durante este año. El IPE estima que este componente crecería 15.3%, por encima del 12.8% previsto anteriormente.
En contraste, las exportaciones registrarían un menor desempeño, con una variación de alrededor de 0.2% a la baja, frente al crecimiento de 1.5% proyectado previamente. Este resultado estaría relacionado con las dificultades que afrontarían actividades como la pesca y el sector agropecuario.
El Niño afectaría el crecimiento en 2027
Para el 2027, el IPE atribuye el recorte de su proyección a la posibilidad de que el fenómeno El Niño prolongue sus efectos sobre los sectores primarios de la economía. Bajo este escenario, las exportaciones crecerían apenas 1.6%, mientras que la inversión privada avanzaría 10.9%.
La institución calcula que un Niño Costero de magnitud extraordinaria podría restar 0.9 puntos porcentuales al crecimiento económico en 2026 y 1.2 puntos en 2027.
Sin el impacto de este evento climático, la economía peruana habría podido expandirse 4.2% este año y 4.4% el próximo, de acuerdo con las estimaciones del organismo.
El IPE recordó que los episodios extraordinarios de El Niño registrados en 1983 y 1998 también tuvieron efectos importantes sobre el crecimiento nacional, principalmente por los daños ocasionados en las actividades productivas primarias.
Advierten riesgos para las familias y los productores
Iván Portocarrero, socio de Apoyo Consultoría, señaló que, pese a una mayor preparación de las familias del norte frente a las lluvias intensas, todavía persisten condiciones de vulnerabilidad. Indicó que la mitad de los hogares de esa zona se considera poco o nada preparada para afrontar estos eventos.
Asimismo, advirtió que alrededor de 2.4 millones de personas viven en áreas expuestas a huaicos en Lima Metropolitana. En el sur del país, los productores agropecuarios también enfrentarían dificultades debido a la limitada disponibilidad de herramientas financieras para afrontar los efectos de las condiciones climáticas adversas.
En cuanto a las perspectivas regionales para 2027, estimó que el norte crecería solo 1.3%, frente al 4.2% previsto para Lima. La recuperación de la economía nacional se produciría durante la segunda mitad del año, impulsada en parte por el gasto destinado a la reconstrucción.
Prevención será clave para limitar los daños
Ante este panorama, el IPE destacó la importancia de fortalecer la coordinación entre las entidades del Gobierno nacional y acelerar las medidas preventivas frente a fenómenos climáticos que podrían presentarse con mayor frecuencia.
La ejecución oportuna de obras y acciones de prevención será determinante para reducir los daños en las viviendas, proteger las actividades productivas y limitar el impacto de El Niño sobre el desempeño económico del país.





