Alberto Beingolea aseguró que no existe ningún plan para cerrar el Lugar de la Memoria ni conversaciones para trasladarlo al Ministerio de Justicia. El ministro sí considera necesario realizar cambios para que el espacio contribuya a la reconciliación y represente distintas miradas sobre la historia reciente del país.
Agosto 24,2026 |
El futuro del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) continuará bajo responsabilidad del Ministerio de Cultura. El titular de esa cartera, Alberto Beingolea, descartó que el Gobierno esté evaluando cerrar el museo o transferir su administración a otro sector.
El pronunciamiento surge después de que el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, planteara públicamente la necesidad de una reorganización integral del LUM. Beingolea aclaró que esa posición no representa una decisión adoptada por el Ejecutivo y que tampoco existe una negociación entre ambos ministerios para modificar la dependencia del espacio.
Para el ministro de Cultura, la situación administrativa es clara: el LUM forma parte de los museos nacionales y, por esa razón, corresponde a su sector conducirlo. Incluso señaló que las diferencias de opinión sobre el tema no han provocado una disputa dentro del gabinete ministerial.
Beingolea también cerró la posibilidad de una clausura. Según explicó, su gestión no contempla eliminar este espacio dedicado a abordar el periodo de violencia que atravesó el Perú, aunque sí considera necesario revisar la manera en que actualmente cumple su función.
La intención del Ministerio de Cultura será introducir modificaciones de forma gradual. El objetivo, según el titular del sector, es evitar que el museo sea percibido como un espacio donde predomina una única interpretación y permitir que diferentes sectores de la sociedad puedan sentirse representados.
En ese sentido, Beingolea planteó que la política cultural del Estado debe mantener una visión plural y abierta. Precisó que cualquier cambio en el LUM no debería significar sustituir una posición por otra, sino ampliar las perspectivas que forman parte de su propuesta.
Uno de los principales cuestionamientos del ministro está relacionado con el efecto que actualmente tendría el museo en el debate público. A su juicio, un lugar concebido para contribuir a la memoria y al acercamiento entre los peruanos no debería terminar profundizando enfrentamientos.
Por ello, la gestión de Beingolea buscará que el LUM tenga una orientación más vinculada con la reconciliación, el diálogo y la reunificación del país, manteniendo al mismo tiempo su funcionamiento como espacio cultural y de memoria.
De esta manera, el Gobierno descarta por ahora dos escenarios que habían generado controversia: el cierre del LUM y su traslado al Ministerio de Justicia. Los eventuales cambios se concentrarán en revisar su funcionamiento y enfoque, proceso que permanecerá a cargo del Ministerio de Cultura.





