La iniciativa del diputado Jair Manrique, de Ahora Nación, propone que académicos, un representante del Colegio de Abogados de Lima y un ciudadano de reconocida trayectoria participen junto con los parlamentarios en la evaluación de conductas éticas dentro de la Cámara de Diputados.

Septiembre 2,2026 |

La forma en que se investigan y evalúan las conductas de los diputados podría experimentar un cambio importante. El parlamentario Jair Manrique, de Ahora Nación, presentó un proyecto de ley que propone incorporar integrantes externos a la actual Comisión de Ética Parlamentaria de la Cámara de Diputados.

La iniciativa plantea modificar el artículo 47 de la Resolución Legislativa N.° 005-2025-2026-CR, con el propósito de establecer una composición que combine representación política con participación de profesionales y ciudadanos ajenos al Parlamento.

Según la propuesta, cada grupo parlamentario mantendría un representante dentro de la comisión. A ellos se sumarían dos profesores especializados en derecho o ética, uno procedente de una universidad pública y otro de una universidad privada.

Estos académicos serían designados a propuesta de los organismos electorales. El objetivo es incorporar una evaluación externa y especializada dentro de un grupo parlamentario encargado de determinar si la conducta de los diputados se ajusta a los deberes propios de su función.

El proyecto también contempla la participación de un representante del Colegio de Abogados de Lima y de un ciudadano que cuente con reconocida reputación y trayectoria. Este último también sería propuesto por los organismos electorales.

Los integrantes externos no ingresarían automáticamente a la comisión. La propuesta establece que deberán ser ratificados por el Pleno de la Cámara de Diputados antes de asumir sus funciones.

Pese a la incorporación de representantes ajenos al Congreso, la conducción política de la comisión permanecería en manos de los legisladores. La mesa directiva tendría que ser elegida exclusivamente entre los diputados que formen parte del grupo de trabajo.

Otro aspecto de la iniciativa está relacionado con la estabilidad de sus integrantes. Tanto la mesa directiva como los miembros de la Comisión de Ética tendrían un mandato de dos años, excepto durante el último periodo parlamentario, cuando la duración sería de un año.

La propuesta señala además que sus integrantes no podrían ser removidos durante ese plazo, salvo que presenten su renuncia o sean expulsados del grupo parlamentario al que pertenecen. En el caso de los miembros de la comisión, se permitiría su reelección consecutiva.

Para la presidencia se establecería una regla diferente: quien ocupe el cargo podría ser reelegido solamente una vez.

Actualmente, la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados está integrada por seis parlamentarios, uno por cada agrupación con representación. Su mesa directiva para el periodo 2026-2028 es presidida por Henry Albañil, de Obras, mientras Jessica Pérez, de Juntos por el Perú, ocupa la vicepresidencia y Harvey Colchado, de Ahora Nación, la secretaría.

La propuesta de Manrique abre así el debate sobre si los propios parlamentarios deben continuar siendo los únicos encargados de evaluar las eventuales infracciones éticas de sus colegas o si resulta conveniente incorporar voces independientes y especializadas dentro del procedimiento.

El proyecto deberá recorrer ahora el trámite legislativo correspondiente. De conseguir respaldo, la Comisión de Ética pasaría de estar conformada exclusivamente por representantes políticos a un modelo mixto, con participación parlamentaria, académica, profesional y ciudadana.

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