El Ministerio de Energía y Minas trabaja en una nueva estructura tarifaria que distribuiría de manera diferenciada los incrementos del servicio eléctrico. La propuesta busca que las familias que consumen menos energía reciban un impacto menor, mientras que los clientes libres y usuarios residenciales de alto consumo asumirían una proporción distinta de las variaciones.

Septiembre 10,2026 |

El Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori evalúa modificar la estructura de las tarifas eléctricas para evitar que futuros incrementos impacten de la misma manera en todos los hogares peruanos. La propuesta apunta principalmente a proteger a las familias que registran menores niveles de consumo.

El viceministro de Electricidad, Luis Santillán, confirmó que el Ministerio de Energía y Minas (Minem) trabaja en el diseño del mecanismo ante la presión que los mayores costos del sistema eléctrico vienen ejerciendo sobre los recibos de los usuarios.

La iniciativa parte de una premisa: ante un incremento tarifario, el ajuste no necesariamente tendría que distribuirse uniformemente entre todos los consumidores.

El Minem evalúa establecer una diferenciación entre los usuarios residenciales de menor consumo, los hogares que demandan mayores cantidades de electricidad y los clientes libres.

Bajo ese esquema, las familias con consumos más reducidos serían las más protegidas frente a eventuales incrementos. Santillán señaló que la intención es conseguir que sean quienes sufran el menor impacto posible, considerando también la situación económica de los usuarios.

La propuesta todavía se encuentra en etapa de diseño y el Gobierno no ha presentado una fórmula definitiva. El viceministro aclaró, sin embargo, que no se trataría estrictamente de crear un nuevo fondo de subsidios.

El planteamiento aparece después de un periodo de aumentos en el costo de la electricidad. Durante agosto, este servicio registró un incremento de 3.99% en Lima y 3.83% a nivel nacional, convirtiéndose en uno de los componentes con mayor incidencia sobre la inflación.

En lo que va de 2026, el precio del consumo eléctrico de los hogares acumula un aumento de 5.35%, explicado por mayores costos relacionados con generación, transmisión y distribución, además del encarecimiento de los combustibles.

Para septiembre, los usuarios domiciliarios y comerciales conectados al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) no registraron nuevas variaciones tarifarias respecto de agosto. Sin embargo, el Ejecutivo busca anticiparse a futuros incrementos que podrían volver a presionar las economías familiares.

Uno de los factores de preocupación es el posible impacto del fenómeno El Niño sobre la disponibilidad de agua utilizada para la generación hidroeléctrica. Una menor hidrología podría aumentar la necesidad de recurrir a centrales que utilizan combustibles más costosos, como el diésel.

El Minem sostiene que viene utilizando diferentes mecanismos para evitar un mayor uso de este combustible y, paralelamente, trabaja en medidas estructurales destinadas a fortalecer la capacidad de generación y transmisión del sistema eléctrico.

En ese contexto, el sector tiene actualmente 33 proyectos de generación en desarrollo: 11 solares, cinco eólicos, 16 hidroeléctricos y uno térmico. Debido a la magnitud de estas inversiones, buena parte de ellas recién entraría en funcionamiento durante los próximos años.

Entre los proyectos mencionados por el viceministro aparecen las centrales solares Illa, Sunny 3 y Hanaqpampa, así como los proyectos eólicos Guarango, Caravelí y Muyu. En generación térmica figura Paita Industrial.

El Ejecutivo también busca acelerar una regulación que permita contratar energía renovable por bloques horarios. El reglamento correspondiente se encuentra en elaboración y el Minem calcula que podría publicarse dentro de los próximos dos meses.

Otra de las alternativas en evaluación consiste en incorporar sistemas de almacenamiento mediante baterías al sistema eléctrico. La tecnología permitiría almacenar energía durante periodos de menor demanda para utilizarla posteriormente cuando las condiciones climáticas o el consumo dificulten el abastecimiento.

El sector espera tener hacia finales de diciembre la versión definitiva de la normativa relacionada con estos servicios complementarios.

Además de la generación, el Gobierno enfrenta problemas en infraestructura de transmisión. El retraso de algunas líneas viene provocando congestión particularmente en el norte del país, situación que puede elevar los costos dentro del sistema.

La propuesta de una tarifa diferenciada se encuentra todavía en evaluación y deberá superar el correspondiente desarrollo técnico y regulatorio antes de aplicarse. Por ahora, el objetivo planteado por el Minem es que, cuando se produzcan nuevos incrementos, los hogares que menos electricidad consumen no tengan que soportar el mismo impacto que los usuarios con una demanda significativamente mayor.

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