La obra comenzó en 2014 y todavía no cuenta con todas sus etapas operativas. Ositrán informó que la etapa 1B registra un avance promedio de 96%, mientras que la etapa 2 llega al 91%; sin embargo, las proyecciones del concesionario sitúan la operación comercial de los últimos tramos recién hacia 2030.
Septiembre 10,2026 |
La Línea 2 del Metro de Lima y Callao, considerada una de las obras de transporte público más importantes del país, continúa acumulando años de ejecución. Aunque algunos de sus principales tramos ya superan el 90% de avance, el proyecto completo podría recién quedar operativo hacia 2030.
Esto significaría que habrían transcurrido alrededor de 16 años desde la firma del contrato de concesión, realizada el 28 de abril de 2014, hasta la entrada en funcionamiento comercial de todas las etapas actualmente previstas.
El proyecto contempla una línea subterránea de aproximadamente 27 kilómetros y 27 estaciones, que conectará Ate con el Puerto del Callao. Además, incluye un ramal de ocho kilómetros correspondiente a la futura Línea 4, con otras ocho estaciones.
Actualmente, solo funciona comercialmente la etapa 1A, integrada por cinco estaciones entre Evitamiento y Mercado Santa Anita. Ese primer tramo comenzó a operar en diciembre de 2023.
El panorama de las siguientes etapas muestra avances considerablemente mayores respecto de años anteriores. De acuerdo con información difundida por Ositrán en agosto de 2026, la etapa 1B alcanzó un avance promedio del 96%, mientras que la etapa 2 llegó al 91%.
La etapa 1B incorporará 11 nuevas estaciones y comprende los sectores entre Plaza Bolognesi y San Juan de Dios, así como el recorrido entre Vista Alegre y Municipalidad de Ate.
En este tramo ya concluyeron las obras del túnel y la superficie de rodadura. Los trabajos pendientes están relacionados principalmente con los sistemas de alimentación eléctrica, instalaciones no ferroviarias y equipamiento necesario para permitir la operación automatizada de los trenes.
Pese al elevado porcentaje de avance, el concesionario proyecta que esta etapa recién pueda iniciar su operación comercial en 2029.
El cronograma es todavía más prolongado para la etapa 2, correspondiente a las 11 estaciones ubicadas entre Puerto del Callao y Parque Murillo. La previsión comunicada a Ositrán sitúa su entrada en funcionamiento para octubre de 2030.
El ramal de la futura Línea 4 presenta un escenario similar. Su avance se encontraba en 66% durante agosto y también tendría como horizonte de operación comercial octubre de 2030.
Los plazos contrastan con las fechas originalmente previstas para el megaproyecto. La Línea 2 ha atravesado durante más de una década diferentes dificultades relacionadas con liberación de terrenos, interferencias de servicios públicos, entrega de áreas, permisos y controversias contractuales.
Uno de los problemas que durante años complicó la programación fue precisamente la ausencia de un cronograma actualizado y consensuado entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y la Sociedad Concesionaria Metro de Lima Línea 2.
En 2025, una estimación realizada por la empresa supervisora contratada por Ositrán ya advertía que, bajo las circunstancias existentes en ese momento, la construcción podía extenderse hasta agosto de 2029, aproximadamente 15 años después del otorgamiento de la concesión.
Las previsiones más recientes desplazan ahora la operación comercial de algunos componentes hasta 2030, ampliando todavía más el tiempo transcurrido desde que comenzó el proyecto.
La demora resulta especialmente significativa debido al impacto esperado de la infraestructura sobre el transporte metropolitano. Cuando esté completamente operativa, la Línea 2 permitirá realizar el recorrido entre Ate y el Callao en aproximadamente 45 minutos, reduciendo considerablemente los tiempos que actualmente demanda ese desplazamiento por superficie.
Además, será el primer sistema de transporte masivo completamente subterráneo y automatizado del Perú, con capacidad para movilizar diariamente a cientos de miles de pasajeros.
El desafío para las autoridades y el concesionario será ahora convertir los elevados porcentajes de avance físico en estaciones efectivamente disponibles para los usuarios. Después de más de una década de construcción, la atención ya no está únicamente en cuánto falta por ejecutar, sino en cuándo Lima y Callao podrán finalmente utilizar de manera integral una infraestructura cuya concesión comenzó en 2014.





